Declaraciones
Es tiempo de restauración de todas las cosas que Dios ya había anunciado por boca de sus siervos los prfetas. Así como Daniel cuando servía a su generación descubrió en el rollo de las escrituras que había llegado el tiempo para salir del cautiverio, el Espíritu Santo nos ha iluminado para que entendamos que es el tiempo donde el pueblo de Dios ha de levantarse para experimente la liberación y el avivamiento, que hará que el nombre del Señor sea adorado hasta lo último de la tierra.
En la iglesia primitiva Dios se manifestaba maravillosamente. Era un pueblo poderoso en palabra y grandemente usado en las manifestaciones del poder de Dios. Nuestra convicción es que hoy la iglesia debe de regresar a este mnodelo ya que Dios sigue siendo el mismo. Pero factores nos estorban: Hay divición dentro del mismo reino, no hay unidad practica aun cuando sabemos que es la base para la fortaleza, no hay pasión por lo sobrenatural, estamos confiando mucho en nuestras capacidades e ideas huamanas. Un reino así no pude prevalecer.
Los nombres y títulos que nos hemos puesto no han dividido solamente a las congregaciones, sino que han construido una barrera entre los pastores y líderes. El mundo lo está observando y no deja de señalarnos.
Dios ha colocado esta carga en nuestros corazones y nos ha movido a clamar por ello. Ahora pasadno de la teoría a la práctica, ponemos el ministerio Fuego Vivo en función de este propósito divino. No es algo nuevo, sino parte de la respuesta de Dios a la oración de nuestro Señor Jesucristo antes de ser sacrificado por noostros en este mundo (Jn. 17)
No solo buscamos la unidad del cuerpo, sino tambien una unidad pastoral. Esto es una meta importante en esta visión. Queremos fomentarla teniendo encuentros pastoralesregularmente todos los años, para juntos buscar el rostro de nuestro común Señor en oración, para que nos revele su voluntad y propósito para nuestros ministerios, interceder los unos por los otros y compartir las experiencias y necesidades del ministerio, para poder motivarnos mutuamente. Quereos así destruir las barreras denomminacionales. Todos somos hijos y servimos al mismo Padre y estamos llamados a la unidad para que el mundo vea y crea.
Queremos dar de gracia lo que por gracia hemos recibido. La experiencia y capacitación que hemos adquirido, ofrecemos depositarla en nuevos líederes que se están formando, creando así un ejercito alistado y preparado para ser útiles en toda buena obra. Seminarios, conferencias, tiempos de práctica estará a disposición de los miembros de las congregaciones.